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Espero que sea de mucho provecho, ya que estos nuevos conocimientos seran parte de las evaluaciones.

viernes, 8 de octubre de 2010

Las Razas de Nicaragua.

Las Razas de Nicaragua


Los nicaragüenses, como pueblo y cultura, son una múltiple e interesante mezcla étnica y racial; y en el territorio esto ha sido así desde tiempos precolombinos. Hoy en día, puede encontrarse “nicas” de piel morena, blanca o negra; ojos oscuros, color miel, verde o azules; cabellos muy rizados, ondulados o lisos, en colores oscuros o claros. En el mes de octubre se celebra el día de la Raza, y en este especial nos referiremos a las razas y etnias que conforman y conformaron al pueblo de Nicaragua.

Ciertamente, como etnia, el nicaragüense tiende a ser considerado un “mestizo”, una mezcla entre españoles e indígenas. Y esto se debe a que la mayoría poblacional pertenece a este grupo (más del 80% según estimaciones oficiales). Los nicas realmente son mestizos, pero esta mezcla va mucho más allá del promedio tomando en cuenta que en el territorio se han asentado pueblos pertenecientes a tres de los cuatro grupos troncales básicos raciales, que según la ciencia son los mongoloides, negroides y caucasoides.


Tiempos Precolombinos
Como en todo el continente, el territorio de Nicaragua fue primeramente poblado y traficado por tribus de amerindios (mongoloides). Las Huellas de Acahualinca revelan la presencia humana hace 6 mil años. Sin embargo, la información científica más precisa que se ha logrado obtener se remonta a hace poco más de mil años.

Los estudios revelan que para el siglo X Nicaragua estaba ampliamente poblada por tribus que eran ramificaciones de los Chibchas (un amplio y dividido pueblo sudamericano de raza atlantotropical). En el Centro y pacífico se encontraban los Matagalpas, pero estos fueron desplazados por invasores que venían del norte, aunque pudieron conservar sus territorios en las montañas del norte y centro del país (las actuales Segovias de Nicaragua).
Estos invasores fueron los Chorotegas, que tenían influencias Mayas y eran racialmente Mesoamericanos. Provenían aparentemente del sur de México y llegaron al pacifico nicaragüense alrededor del año 900 d.C. Su cultura era diferente y se extendieron a lo largo de la franja del Océano Pacífico, en donde permanecieron imperantes en pequeños pueblos por 300 años.
Alrededor del año 1200 d.C. llegó una última invasión. Eran también mesoamericanos de origen Nahua, emparentados con los Aztecas. Su migración hacia el sur se debió a la destrucción de su imperio, el de Tula, por los norteños Chichimecas. Llegaron a Nicaragua y expulsaron a los Chorotegas del Istmo de Rivas, en dónde se instalaron y se identificaron como los “Nicaraos”. También fundaron pueblos en los departamentos de Carazo y Masaya.
Algún tiempo después llegaron los Subtiabas o Maribios, también nahuas, que ocuparon un pequeño territorio en el centro de la región Pacífica, enclavado entre los territorios Chorotegas y Nicaraos.
En el caribe permanecieron en las impenetrables selvas los Sumos o Mayangnas, los Rama y los Miskitos (todos de origen chibchas). Estas eran tribus nómadas, en su mayoría, pero se fueron asentando en comunidades en los bordes de ríos y el mar.
Durante la Colonía

Los caucasoides europeos (los españoles venidos en el siglo XV) fue el segundo tronco racial en llegar a Nicaragua. Aunque Colón conoció la costa caribe en uno de sus viajes exploradores, fue hasta los inicios los años 1500 que llegaron los primeros conquistadores a la zona del Pacífico.
Los españoles vinieron desde el sur, y al entrar al territorio se encontraron con un amable pueblo Nicarao que le obsequió tesoros. Iniciaron la exploración de la región y en algunos sitios eran recibidos con mucha hostilidad. Sin embargo, en 1524 se fundaron las ciudades de Granada y León, en los bordes de los grandes lagos, y paulatinamente poblaron todo el pacífico y centro del país.
Los colonizadores instalaban sus ciudades y pueblos cerca de centros indígenas, de los que obtenían mano de obra. Sin embargo, buscaron una fuerza laboral más fuerte y sumisa y fue así que llegó a estas tierras el tercer tronco racial: los negroides.
En el pacífico, según una teoría, los terratenientes tenían en sus haciendas barrios indígenas y un barrio negro. Con la mezcla racial, esta tercera raza desapareció por ser una minoría, dejando solamente sus genes. Pero en el Caribe, que jamás fue colonizado por españoles, ocurrió de otro modo.
Según datos históricos, en 1639 un barco portugués que trasportaba esclavos procedentes del Golfo de Guinea, en África, sufre un motín y encalla en las costas del caribe Nicaragüense. Centenares de negros se dirigieron en masas a la costa, en donde fueron recibidos y aceptados por los indígenas Miskitos, con quienes se mezclaron.
En ese territorio se fundaron ciudades inglesas que se unieron a la mezcla miskita. Pero la mayoría de la población británica se mudó a Jamaica cuando el territorio fue anexado a la, ya para el entonces, República de Nicaragua. Pero estos ingleses habían traído consigo a esclavos negros, que pasaron a conformar con el tiempo las comunidades Creoles en la región.

Otra mezcla entre negros y amerindios ocurrió en la antillana isla de San Vicente, de la que surgieron los Garífunas. Los ingleses tomaron la isla y ante la resistencia local, trasladaron a los Garífunas a sus territorios en la costa caribe hondureña. Desde ahí, algunos grupos llegaron y se asentaron en el territorio Miskito en Nicaragua, formando pequeñas aldeas.
Con el nacimiento de la Nicaragua independiente, las montañas del norte, alguna vez territorio de los indios Matagalpa, estaban poco pobladas por mestizos. A inicios del siglo XX comenzaron a llegar a la zona colonos alemanes que impulsaron la producción del café, y aportaron otras características genéticas a la población.

Las etnias y razas de la actualidad


Actualmente, tras más de 500 años de mezcla, los mestizos son la mayoría poblacional en casi todo el territorio nicaragüense y, salvo algunas excepciones, se hace imposible distinguir que una persona blanca no tenga genes indígenas, o que un aparente indígena no tenga genes europeos. A ello debe sumarse los genes negros.


Es debido a esto que oficialmente no se reconoce la existencia de las antiguas etnias nahuas, chorotegas, subtiabas o matagalpas que habitaban el pacífico y centro. Sin embargo, hay aún parte de la población que se identifican a sí mismos como indígenas. Lingüísticamente, las lenguas chorotega, nauhuas y matagalpas se extinguieron desde hace varias generaciones poblacionales.
En el caribe, sin embargo, aún existen comunidades de Sumos o Mayangnas, Ramas, Misquitos y Garífunas claramente identificables gracias a su cultura y lengua, las que, vale señalar, están en vías de extinción debido a la invasión poblacional, cultural y al gobierno mestizo. Para defender sus derechos, la población costeña luchó políticamente y ganó su autonomía hace menos de 30 años, apenas.
Actualmente, algunos organismos internacionales identifican que casi el 3% de la población nicaragüense aún habla lenguas indígenas (Misquitos, Sumos y Rama). Pero, además del español, éstas se han visto seriamente amenazadas por el inglés criollo que se habla masivamente en la región.


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